El aumento de los proyectos
de infraestructura y desarrollo urbano eleva la complejidad de la gestión de
obras y refuerza la necesidad de planificación y control financiero en el
sector
Bogotá y otras ciudades colombianas avanzan con nuevos proyectos de infraestructura urbana, transporte y renovación, lo que vuelve a colocar la gestión eficiente de obras en el centro de la agenda del sector de construcción. La creciente escala de las inversiones exige mayor control sobre plazos, costos y contratos, además de una visión integrada de todas las etapas del proyecto.
Según
estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), América Latina y el Caribe necesitarán invertir
cerca de US$2,22 billones en infraestructura hasta 2030, lo que equivale
aproximadamente a 3,1% del PIB regional por año para ampliar y modernizar
sectores como transporte, energía, agua y telecomunicaciones.
En este
contexto, mejorar la planificación y el seguimiento de las obras se vuelve un
factor clave para garantizar la viabilidad financiera y operativa de los
proyectos. En el sector de construcción, crece la adopción de plataformas tecnológicas
capaces de integrar información financiera, operativa y contractual de las
obras.
En esta
lógica, TOTVS, gigante tecnológico latinoamericano especializado en sistemas de
gestión empresarial, viene impulsando soluciones de gestión que permiten centralizar
la planificación, el control de costos y el seguimiento del avance físico de
los proyectos, integrando procesos administrativos, financieros y operativos en
una sola plataforma.
Con sistemas
de ERP especializados para construcción, combinados con herramientas de gestión
de proyectos y análisis de datos, es posible comparar planificación y ejecución
en tiempo real, gestionar contratos y subcontratistas, controlar presupuestos y
mejorar la previsibilidad de los proyectos.
La digitalización de estos procesos se ha vuelto cada vez más relevante para empresas que necesitan gestionar obras complejas con mayor eficiencia, transparencia y control financiero. Con procesos integrados, las empresas de construcción ganan mayor visibilidad sobre la ejecución de los proyectos, optimizan la asignación de recursos y reducen riesgos operativos, factores clave en un sector donde pequeñas desviaciones en plazos o presupuestos pueden impactar significativamente en la rentabilidad.







